En el año 1957 se produce uno de los mayores desastres que ha sufrido la Comunidad Valenciana, la gran riada que asoló Valencia y sus inmediaciones. En diciembre del año 1961, el gobierno del General Franco toma la decisión de aprobar por ley la “solución sur “, más conocido como el Plan Sur, cuyas obras se inician en el año 1964.
Obras que pese a plantear una solución a las inundaciones de la ciudad de Valencia y sus inmediaciones conlleva, asimismo, problemas como el que sufre la población de Mislata que ven como su pequeño municipio es partido por el nuevo cauce, dejando franjas de terreno separadas del núcleo central de la población, como es el caso de las calles de la Avenida de la Paz, los solares aledaños a la misma e incluso el propio Cementerio Municipal sin ser tenido en cuenta que para poder acceder a un servicio tan elemental como es el Cementerio, cualquier vecino no disponga del acceso peatonal lógico al mismo salvo el de cruzar un puente que soporta el inmenso tráfico de la entrada a Valencia por la A-3 o de los vecinos residentes y separados de la población con el mismo recorrido pero a la inversa.
Cuarenta y cinco años después de semejante barbaridad urbanística y sin haber tenido ningún tipo de solución para que los vecinos, dentro de su municipio puedan transitar sin necesidad de poner en riesgo su integridad física al tener que atravesar tramos destinados única y exclusivamente al tráfico rodado, se nos viene encima otra situación del mismo calibre que la descrita anteriormente, y a padecer por los mismos ciudadanos de la población de Mislata.
Otro Francisco, esta vez Camps, propone una solución para descongestionar el tráfico de Valencia, la llamada Ronda Norte. Ronda que a su paso por la población de Mislata secciona de nuevo el pequeño (2.2 Km. cuadrados) y superpoblado término municipal ( según estadísticas la población Europea con mayor densidad de habitantes por Km. cuadrado), separando el transcurrir de dicha Ronda la zona en la que se ubica el antiguo Pou del Quint y los terrenos que hay entre él y el antiguo cauce del río Turia.
¿Acaso en 1964 se le dio a la población la más mínima opción de poder reclamar soluciones para que dentro de la construcción del nuevo cauce del Turia se pudieran instalar pasarelas peatonales? No, puesto que las Autoridades Municipales adictas al Régimen les preocupaban más ser vistos con buenos ojos por sus superiores, que el bienestar de los propios vecinos de la población.
Hay que preguntarse si los actuales responsables Municipales volverán a preocuparse más de ser bien vistos por sus inmediatos superiores o serán capaces de enfrentarse al actual proyecto de la Generalitat, en defensa de los intereses de su municipio y sus habitantes.
La rotonda de acceso a Mislata que segrega el municipio y lo parte en dos, debe ser desplazada a los límites municipales, de lo contrario los vecinos y vecinas de esta población tomarán cuantas acciones consideren necesarias para que de nuevo los “iluminados” de la política no nos creen un problema y encima nos quieran convencer de que nos están dando una solución que a todas luces es un atentado al patrimonio de Mislata.
Fdo.Julián Martínez Barrios
Éstas aquí.:
Editorial
Antes Franco,ahora Camps








