La Opinion de los Vecinos de El Quint.
LA FINA LINEA ENTRE EL OBSEQUIO O DADIVA LEGAL E ILEGAL OFRECIDO A LAS AUTORIDADES O FUNCIONARIOS PÚBLICOS.
Últimamente entre los medios de comunicación, nuestros representantes políticos y la sociedad ha surgido la polémica entre la legalidad, ilegalidad o alegalidad de los obsequios o dadivas que supuestamente reciben las autoridades o los funcionarios públicos.
Cada uno ha expuesto su postura en función de sus propios interese, unos promulgando que cualquier dadiva, debe ser penada con la expulsión de los cargos y si es posible la cárcel, otros que hay que cambiar las leyes para que casi todo valga, ya que, todos de una forma u otra somos sospechosos de cohecho, ejemplos “las anchoas regaladas por el Presidente de Asturias”, “las lámparas de bajo consumo que nos ha regalado el estado”, “las cocinas”, “los trajes”, “los bolsos”, “los viajes de los médicos pagados por las farmacéuticas”, “la subida de impuestos a los ciudadanos”, ¡huy!, perdón esto no es una dadiva, esto tiene otro nombre que ahora no recuerdo.
Algunas Autoridades Públicas piden la reforma de artículo 426 del código penal que dice:
La autoridad o funcionario público que admitiere dádiva o regalo que le fueren ofrecidos en consideración a su función o para la consecución de un acto no prohibido legalmente, incurrirá en la pena de multa de tres a seis meses.
Desde mi punto de vista el artículo esta bien redactado, pero si hay que dar más concreción, hay van algunas sugerencias:
Que la dadiva u obsequio no tenga un valor superior a 6 €.
Que sean registradas en documento público todas las dadivas recibidas. Si se trata de dadivas u obsequios efectuadas por empresas privadas, deberían regalar el mismo obsequio o dadiva a los gobernados por el gobernante o funcionario que ha recibido el obsequio, cualquier otra cosa puede ser considerada cohecho.
Bueno, resumiendo, “la gente corriente” con tanto mover de aquí para allá la línea que delimita el cohecho, no sabemos a que atenernos y, cuando lleguen las elecciones tendremos un gran problema, pues cuando los futuros gobernantes nos den un obsequio (bocadillo, banderita, etc) o nos prometan que nos conseguirán esto o aquello, no sabremos si estamos incurriendo en cohecho y por lo tanto ellos son unos corruptos o, somos como siempre hemos sido, unos fieles pagadores de impuestos y ellos unos fieles guardianes de nuestros intereses y ¡claro esta de los suyos!.